
Hola
Aprendamos a reciclar ...
Te cuento .. Un cuento ?

La Botella que Aprendió a Valer
Un día, durante el recreo del colegio, una botella plástica quedó sola en el patio de la escuela.
Todos pasaban corriendo, jugando y riendo… pero nadie la veía.
Hasta que Anita, una niña muy curiosa e inteligente, se detuvo, la miró con atención, la tomó y dijo:
—Esta botella no es basura, todavía puede servir.
Anita la llevó a su sala y le preguntó a la profesora qué podían hacer con ella.
La profesora le explicó que había dos opciones:
o botarla a la basura,
o juntarla con otras botellas para reciclarlas y venderlas.
Entonces Anita descubrió algo muy importante: las botellas que muchos botan también pueden tener valor.
Anita y sus compañeritos aprendieron que, si juntaban muchas botellas plásticas, podían reciclarlas y venderlas. Así no solo ayudaban a cuidar el planeta, sino que también podían ganar dinero.
Con mucho entusiasmo, Anita, junto a sus profesores y compañeritos, comenzó a juntar muchas, muchas botellas plásticas para llevarlas a los recicladores.
Con lo que juntaron, pudieron comprar útiles para el colegio, o para sus cursos e incluso para algunas cosas que ellos tambien querian tener.
Felices con lo aprendido, Anita y sus compañeritos fueron a contarle a otros cursos del colegio, para que todos aprendieran a cuidar el medio ambiente y también a ganar dinero reciclando.
ASÍ QUE RECUERDA…
La botella que nadie quería, se transformó en dinero cuidando del medio ambiente.
Desde ese día, Anita y sus compañeritos aprendieron algo muy importante:
Cuando veas una botella plástica en el suelo o una lata de bebida, no la dejes ahí. Levántala, guárdala y júntala con otras para reciclarlas y venderlas.
Así ayudas a cuidar el planeta y también ganas dinero para tu escuela, tus actividades o tus propios proyectos.
Porque una acción pequeña puede hacer una gran diferencia…y todo puede comenzar con una simple botella.
Mensaje para Madres, Padres y Apoderados.
El Programa PRESCO promueve que niños y niñas aprendan, desde temprana edad, a cuidar el medio ambiente a través de acciones simples y cotidianas, como el reciclaje.
Cuando los estudiantes participan en PRESCO, no solo desarrollan conciencia ecológica, sino también valores como la responsabilidad, el trabajo en equipo y el esfuerzo.
Aprenden que aquello que parece un desecho puede transformarse en una oportunidad para apoyar su escuela, sus actividades y su comunidad.
El acompañamiento de la familia es clave.
Conversar en casa, apoyar la recolección de materiales reciclables y reforzar estos hábitos permite que el aprendizaje sea significativo y duradero.
PRESCO cree que educar hoy es sembrar un mejor mañana, y que el cambio comienza cuando los estudiantes, centros de padres (familias) y docentes o profesores trabajan juntos.
Si quieres unirte al Programa PRESCO, escríbenos por WhatsApp Aquí
